¿Qué Por qué Soy Músico? Te Doy Cinco Razones

     Siempre he disfrutado al ver entrevistas de personas reconocidas porque descubro muchas de las cosas que le suceden a los soñadores en sus tiempos de sacrificio, ese proceso que transcurre generalmente antes de que el reconocimiento público llegue.

     Hace unos días miraba una entrevista que Oprah le hizo al comediante Kevin Hart, quien le dijo: “Muchas personas piensan que soy nuevo en el medio artístico, porque ahora es cuando muchos me ven aparecer en películas, shows y en la televisión, pero la verdad es que he invertido más de dieciocho años de mi vida trabajando duro, antes de llegar al nivel donde estoy ahora”.

     Inspirado en este segmento de la entrevista de Kevin Hart, y con el propósito de compartir lo que pienso, siento y creo; con quien me haga el honor de leer estas líneas, a continuación enumero mis cinco razones por las cuales todavía sigo empecinado en practicar el arte de la música:

 

1. Nací para serlo

     Mi mama me contó que hace tiempo, cuando yo era un pequeño niño de apenas tres años, mientras mirábamos las fotos de su boda con mi papa de pronto le pregunté:

 

- ¿Mami, no escuchas?

- ¿Que, hijo? –Me respondió.

- ¡Tan, tan, tan, tan!…

 

     Comencé a cantarle la marcha nupcial porque ya en ese momento la música era parte de mí, y porque siempre hay momentos de la vida en los que podemos mostrar “para qué” fuimos hechos de una forma sencilla, natural y espontánea.

Creo que aunque pasen los años, y aunque no es solamente música lo que define mi vida, será inevitable terminar hablando de música en mis conversaciones, porque la música es precisamente una parte muy importante de mi propósito personal, es lo que define “para que” estoy aquí.

 

 

 

2. Es el sueño que me motiva a seguir intentándolo.

    En retrospectiva, puedo mirar como una constante todo el tiempo invertido estudiando, tocando y  enseñando a otros. Fueron años en los que aparte de aprender música tuve que aprender también a administrar mi dinero, para poder pagar mis estudios y seguir adelante.

    La diversión y los amigos no han sido muy abundantes en este transitar, e incluso confieso que he tenido momentos en los que me he sentido tentado a abandonar la disciplina musical, pero cuando lo analizo bien, decido seguir adelante construyendo el sueño que tuve desde niño y que hasta ahora, me ha dado las fuerzas necesarias para seguir adelante.

    Me inspira pensar que tal vez mi lucha pudiera servir de inspiración o despertar una idea brillante en alguien.

 

3. Estimula mi creatividad

     La creatividad es un proceso a veces un poco complejo. No siempre “sientes” hacer algo nuevo, no siempre te sientes inspirado a componer música, pero igual te pones a trabajar, y de pronto !Pum! llega la idea brillante. Llega por que no te detuviste, porque no dejaste de intentarlo, y creo que ese es el secreto de la creatividad; no parar de trabajar.

     Es verdad que son más los momentos de expiración que los de inspiración, pero esos pocos momentos en los que finalmente es posible alcanzar la “celestial idea” hacen que el esfuerzo valga la pena. El resultado final es estimulante y motiva las ganas de hacerlo nuevamente, lo cual es bueno porque al practicar el ejercicio con disciplina, el musculo de la creatividad se hace más fuerte.

 

4. Me permite conectarme con otros

     La posibilidad de interactuar con personas de diferentes idiomas, culturas y países es una de las cosas más fascinantes que con la música he podido experimentar. Como profesor en esta área artística he tenido la oportunidad de ayudar personas a mejorar su nivel, en cuanto a la interpretación y ejecución de su instrumento.

     En el tiempo de enseñanza doy a estas personas herramientas orientadas a mejorar su nivel musical, a veces sin llegar a hablar en su propio idioma, pero esto nunca ha sido un limitante. Más bien esto demuestra que la música es un maravilloso punto de encuentro entre todos los países y culturas del mundo. Me hace feliz ser parte de este maravilloso proceso, en el que todos podemos coincidir a través de la música como elemento en común.

     He visto como las personas, no importa de dónde sean, responden positivamente a los gestos de amor, te dan respeto cuando has hecho algo extraordinario por ellos, aunque no todos los días amanecen con el mismo ánimo, pero al final todos te harán saber, de una manera u otra, que tan bien lo has hecho como educador.

 

5. Me permite encontrarme con Dios.

     Todos creemos en algo más grande que nosotros mismos, no importa como lo llamemos. Particularmente creo en un Dios personal, más grande que el universo mismo y creo que la música en mi vida ha sido un maravilloso regalo de Dios.

     A través de la música Dios me ha dado la posibilidad de palpar y experimentar, por momentos, una pequeña fracción de Su mundo espiritual. Siete notas musicales, doce sonidos diferentes, y aun así la música es una fuente de inspiración e información que no se agota.

     Sin embargo, ver la música como un dios sería un error. La música no es soberana, ni autónoma. Es solo un medio que expresa la grandeza de Su Creador. Hablar de lo grande que es la música e ignorar lo grande que es Dios seria como alabar la grandeza de la compañía Apple y olvidar lo brillante que fue su creador Steve Job.

 

     Cierro esta lista de razones con un pensamiento de Quincy Jones con el que me identifico plenamente, luego de lo cual me despido hasta la próxima: “Creo que la música es la Palabra de Dios. Realmente lo creo. No la puedes saborear, no la puedes tocar, no la puedes ver, no la puedes oler; solo la puedes sentir. Creo que es la mas ponderosa de todas las artes.”

 

 

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